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Cine, Tv

La importancia de Okja y To The Bone en tiempos de remakes cinematográficos

Por: @aidenzito

Netflix se ha caracterizado últimamente en realizar producciones de alto impacto social abriendo conversaciones en temas considerados como tabú, como fue el caso de 13 Reasons Why con el suicidio, la depresión y el bullying; y más recientemente con obras como To The Bone con la anorexia y la lucha constante por la supervivencia y Okja sacando el tema de la crueldad animal, las modificaciones genéticas a los alimentos y la industria cárnica.

La trascendencia que tienen estas películas y series es precisamente la de sacar al tema situaciones que suceden y de las que no se habla, deconstruyendo mitos y mostrando realidades atroces que derivan, por supuesto, en opiniones encontradas entre críticos y seguidores del servicio de streaming.

La película protagonizada por Lily Collins, por ejemplo, retrata de manera atroz y audaz, el camino a la recuperación de alguien que sufre un trastorno alimenticio, en este caso, la anorexia, la cual narrativamente resulta visualmente agresiva y que algunos pueden tachar de apología, sin embargo, es de lo que hoy y siempre ha tratado la cultura mediática de: retar a la audiencia, hacer de algo repulsivo algo llamativo para finalmente vender.

Collins tuvo que enfrentarse con sus propios demonios por sus propios desordenes alimenticios, con los que batalló en algún momento. Brinda una mirada a aquellos quienes viven día a día con estos trastornos y al final del día te recuerda la importancia de amarte tal cómo eres, sin ser un mensaje cheesy.

Además se agradece que exista una participación masculina, pues estos trastornos también aquejan a los hombres, aunque en menor medida y muy raramente los medios de comunicación hablan de ello. De igual manera es aplaudible la actuación del Dr. Beckham, que entiende que existen personas que sin importare el número de discursos motivacionales, necesitan tocar fondo. La resistencia a la vida, que es al fin y al cabo el tema de la película y cómo afrontar esto. Al final, al televidente se le brinda un final abierto, en el cual la protagonista tal como sucede en la vida, elige como termina.

Netflix brinda a productores como Marti Nixon y Joon-Ho la posibilidad de llegar al público con temas polémicos que de otra manera seria imposible. Además de brindarle libertad creativa absoluta y un trampolín enorme para que el cine surcoreano, en el caso de Okja, empiece a cobrar la atención que merece.

Con Okja desde su aparición en el Festival de Cannes dio mucho de que hablar, al principio por no exhibirse en cines, lo que se calificó como una debacle para la industria cinematográfica pero finalmente su crítica voraz a las grandes corporaciones y los paralelismos con los gigantes que modifican genéticamente los alimentos que consumimos en una historia contada por una joven niña y su bella amistad con un cerdo modificado y su batalla por salvarlo de ser convertido en carne fue lo que le brindó críticas en su mayoría positivas.

En una verdadera montaña rusa emocional, esta película dirigida por Bong Joon-Ho nos golpea con la realidad: las corporaciones ocultan sus procesos completamente inhumanos para llevar a nuestros platos ¿apetitosas carnes?. En esta obra los héroes y antihéroes distan de la perfección e incluso rayan en lo cómico, por su excentricidad, inseguridad y humanidad siempre desde la sombra. El director se atreve de manera brillante a satirizar de igual manera tanto a las asociaciones ecologistas y al capitalismo.

Sí, es ecologista y animalista y probablemente consideres volverte vegetariano o vegano después de ver este filme. El mensaje es claro y contundente y los recursos narrativos utilizados también lo son, Joon-Ho Bong utiliza hermosos paisajes para incitar a la reflexión. Hasta al más ferviente carnívoro, este filme le producirá algún sentimiento.

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