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On the Road

Los mercados más emblemáticos de México

mercado de flores cdmx

Donde florece la dalia y la nochebuena, crece también el maguey, el cacao, el nopal y el aguacate. Es la tierra de la molienda en molcajete y metate, de amaneceres al calor del atole y de la degustación de mole, pozole y tamales. Esta tierra, que recibe a los muertos con cempasúchil y celebra a las quinceañeras con bailes y chambelanes, pertenece a los hombres de maíz, a las manos que dominan el barro, la talavera y los telares.

México es florido, vívido y festivo. Sus colores, olores, sabores y texturas se encuentran en sus mercados, testimonios vivos del folclore y la cultura mexicana, y único medio auténtico para conocer verdaderamente a sus habitantes. Cada mañana productores y marchantes interactúan en estos puntos de encuentro que son la base económica de muchas familias mexicanas y que, afortunadamente, sobreviven a los grandes supermercados y a las tiendas de menudeo.

En el centro del país, allí donde el águila devoró una serpiente y donde se fundó la gran Tenochtitlán, se localiza la actual Ciudad de México. Con su Centro histórico engullido por las construcciones de los alrededores, con sus trajineras que navegan los canales de una antigua ciudad flotante y con su castillo que observa desde la cima del bosque a la avenida más emblemática de la capital, la CDMX es diversa, imprevista e interesante. Y por supuesto, aquí se encuentran algunos de los mercados más representativos del país. La visita a la capital no estaría completa sin conocer algunos de ellos.

Debido a su importancia histórica y cultural, recorrimos cinco mercados que dan vida a la Ciudad de México y al país en sí mismo, porque como dijo Pablo Neruda en Confieso que he vivido, “México está en los mercados”.

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Mercado de Jamaica

Fotografía de Marcela Cervantes.

El Mercado de Jamaica es uno de los más representativos del país debido a su variedad floral. Fue inaugurado el 23 de septiembre de 1957 como parte de los esfuerzos realizados por la ciudad en la década de los cincuenta para modernizar sus mercados. Sin embargo, su origen se remonta a la época prehispánica, cuando la zona estaba repleta de chinampas en las que se cultivaban flores y verduras. Hoy sus pasillos albergan más de 1,150 puestos en los que se venden más de 5 mil tipos de flores.

El carril número 2 del mercado deleita a los visitantes con las tonalidades de las rosas que van desde el blanco y rosa pálido hasta el rojo carmín. Apiladas unas sobre otras forman una hermosa muralla de flores que esperan ser trabajadas. Sobre los pies de los empleados llueven pétalos, formando una hermosa alfombra floral.

Estas rosas de campo o de cielo abierto se cortan y son trasladadas al día siguiente para garantizar su frescura. El productor promedio lleva unas 80 gruesas por día y el local vende alrededor de 50 de ellas; el resto las remata. Media gruesa equivale a seis docenas, es decir 72 flores y se vende en $40 pesos aproximadamente, aunque el precio varía de acuerdo a la temporada y la demanda. Por ejemplo, en el Día de las Madres o el Día del Amor y la Amistad se puede vender hasta en $150 pesos. Durante el invierno el precio también aumenta porque la producción disminuye.

Marina trabaja en el puesto de la columna 16 y comenta que la mayor venta ocurre de jueves a domingo, y la realizan personas dedicadas a la elaboración de eventos debido al precio y la duración de las rosas. Cada una de ellas se trabaja y se trata de manera única, pues de acuerdo con Marina, “las rosas son como nosotros y requieren atención diferente porque tienen distintos comportamientos”.

Más adelante de este pasillo hay otras flores que enamoran a la vista y al olfato. Los girasoles alegran con su potente amarillo, las casablancas nos envuelven con su fragancia y las orquídeas atraen al público más refinado. En el último pasillo, al fondo, se encuentran los arreglos florales, ideales para eventos sociales como XV años, bautizos y bodas (incluyendo ramos de novia). En el exterior se localizan algunas flores de invernadero, éstas se comercializan por dos docenas. Sin embargo, una buena parte de estas flores provienen de empresas internacionales y no de productores locales como ocurre con las flores de cielo abierto. La mayor producción de flores de campo, alrededor del 90%, proviene del Estado de México, de lugares como Santa Ana, Villa Guerrero, Tenancingo, Coatepec Harinas, Amanalco de Becerra, entre otros.

Debido a la calidad y los buenos precios, el Mercado de Jamaica surte a las florerías de la ciudad. Conservar y preservar mercados como éste es sumamente importante porque a través de ellos se mueve la economía y se apoya al productor y al trabajador.

Ubicado en: Guillermo Prieto 45, Jamaica, 15800 Ciudad de México. En la esquina de Avenida Congreso de la Unión y Avenida Morelos.

Especialidad: flores y plantas de ornato.

Mercado de La Merced

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A un costado del Mercado de Jamaica se encuentra La Merced, mercado que fue hasta la primera mitad del siglo XX el principal mayorista de alimentos tradicionales en la ciudad. Dejó de serlo cuando se abrió la Central de Abasto, aunque continúa siendo uno de los mayores mercados minoristas de alimentos. Es sobre todo famoso por su historia, pues desde el período clásico la zona fungió como un importante punto comercial. En 1860 el mercado se estableció permanentemente en los antiguos terrenos del Convento de la Merced y después fue demolido e inaugurado nuevamente en los cincuenta.

En este mercado de más de 4 mil locales es posible encontrar prácticamente de todo. Una buena parte está destinada a fruta y verdura. Hay alimentos típicos de la cocina mexicana como son chiles secos, epazote, nopales, maíz y hoja de plátano. También se venden antojitos, entre ellos quesadillas de huitlacoche, flor de calabaza y queso oaxaca. Hay dulces típicos mexicanos, como palanquetas, obleas, cocadas y barras de amaranto. Y hay abarrotes, carne y pescado.

Además de los alimentos, hay pasillos que venden utensilios para el hogar, desde molcajetes y cacerolas hasta delantales. Un paso a desnivel se encuentran artesanías y cestos. Flores decorativas de plástico, accesorios para el cabello, juguetes y ropa son otras de las tantas cosas que integran el contenido del mercado.

Ubicado en: Rosario 156, La Merced, Merced Balbuena, 15100 Ciudad de México.

Especialidad: minorista de alimentos tradicionales.

Mercado de Sonora

hierbas medicinales

Este mercado fue establecido en los años cincuenta, junto con el Mercado de Jamaica y La Merced. Actualmente cuenta con 400 locales distribuidos a lo largo de nueve pasillos. Desde el exterior hay puestos de vendedores ambulantes cubiertos de lonas amarillas en los que se venden productos de todo tipo, incluyendo ropa, accesorios para animales, collares y juegues. En el interior, basta con dar un paso para percibir el olor de una variedad impresionante de hierbas que inmediatamente descongestionan la nariz. El aroma es penetrante y envolvente.

A lo largo de los pasillos angostos de este inmueble de una sola nave se localizan locales en los que destacan las hierbas y plantas medicinales. Algunas de las que se pueden comprar son: hoja y semilla de moringa, proveniente de India y utilizada como un antioxidante, antiinflamatorio y en problemas respiratorios como rinitis y asma; jojoba, benéfica para la piel y el cabello; boldo, árbol originario de Chile cuyas hojas se emplean para tratar problemas digestivos y de hígado; wereque, utilizado para reducir los niveles de glucosa en la sangre; y tila que se toma sobre todo en té para calmar los nervios ya que actúa directamente en el sistema nervioso y circulatorio. También se vende semilla de la abundancia, guayacán, piedra imán, sahumerio, palo azul y palo santo, frecuentemente utilizados en el chamanismo y creencias religiosas, producto del sincretismo, como la Santería. Por lo mismo se venden veladoras, atrapasueños y jabones aromáticos. Además, en los pasillos que dan al exterior se ofrecen hierbas aromáticas, empleadas frecuentemente en la cocina, entre ellas manzanilla, hojas de laurel, eneldo, romero, albahaca, tomillo, hierbabuena y menta.

Otra de las características del Mercado de Sonora son las piezas y máscaras realizadas con papel, conocidas como cartonería. Del otro extremo, una buena parte del inmueble está dedicada a los productos y artículos de fiesta, incluyendo dulces, piñatas y disfraces para niños. En esta sección las luces neón iluminan antifaces, globos, corbatas, lentes, collares y gorros de fiesta.

Ubicado en: Av. Fray Servando Teresa de Mier 419, Venustiano Carranza, Merced Balbuena, 15800 Ciudad de México.

Especialidad: hierbas medicinales, productos esotéricos y artículos para fiesta.


Mercado de San Juan Pugibet

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Fotografía de Marcela Cervantes.

Este es uno de los tres mercados que actualmente integran el Mercado de San Juan; se trata del mercado más antiguo de ellos y se destaca por la venta de productos gourmet y exóticos. Lleva su nombre en honor al tabacalero Ernesto Pugibet, pues cuando se llevó a cabo la reorganización de mercados y edificios de la zona, los comerciantes fueron reubicados en la bodega de su fábrica de cigarros El Buen Tono.

Al ingresar por la primera puerta se encuentra una sección colorida dedicada a frutas y verduras. Acomodadas cuidadosamente, estos alimentos frescos y de la mejor calidad deleitan a los sentidos y despiertan la curiosidad. Destaca la venta de productos que son casi o imposibles de conseguir en los grandes supermercados. Yaka, curuba, granada china, nanches, calabaza blanca, calabaza spaghetti, pitaya, chirimoya, kiwi dorado, sandía amarilla, jitomate heirloom, tomate de árbol y plátano macho verde son algunas de las delicias que se pueden adquirir y probar.

Uno de los atractivos principales del mercado es su variedad de pescados y mariscos frescos como bacalao noruego, pulpo, langosta, langostino, langosta roja de California, cangrejo moro y de Alaska, vieira, sepia, calamar, cigalas, huachinango, robalo, salmón, almeja chocolata, pámpano, camarón y más. Aquí la cuestión es preguntar para ver qué otros productos del mar menos comunes están disponibles.

Para los amantes de los quesos, este mercado es un deleite. Aquí se venden más de 400 tipos, tanto nacionales como internacionales: queso de Ocosingo, queso Chiapas, parmesano, pecorino romano, queso holandes bola roja, gruyère, raclette, emmental, mascarpone, fontina, cambozola, manchego oveja maduro, gorgonzola, roquefort, brie, e incluso casu marzu, mejor conocido como queso prohibido porque se fermenta con larva de moscas. Incluso es posible sentarse a degustarlos acompañados de una copa de vino. El mercado también ofrece embutidos finos como jamón ibérico, conservas, azafrán, trufas y caviar.

Este mercado es exótico y prueba de ello son los cortes de carne y hamburguesas, siendo los más convencionales la arrachera y el sirloin, y los menos el búfalo, jabalí, cocodrilo, armadillo, iguana e incluso león (cuentan con los permisos necesarios para su venta). Por otro lado, hay una gran variedad de insectos que integran el “menú prehispánico” y si se desea se puede probar el plato mixto que incluye tarántula vagans, saltamontes, acociles, escorpión, jumiles, hormiga chicatana, larva de tenebrio, chapulines y xahuis. También se vende cucaracha madagascar, vinagrillo, alacrán y escamoles.

Debido a la calidad de sus productos, en el Mercado de San Juan, destacado a nivel mundial, se surten diversos chefs y restaurantes de la capital.

Ubicado en: Ernesto Pugibet 21, Colonia Centro, Centro, 06000, CDMX

Especialidad: comida gourmet y exótica.

Central de Abasto

mercado mas grande del mundo

Ubicada en Iztapalapa, la Central de Abasto de la Ciudad de México (CEDA) impone por sus dimensiones y la entrada de transportes que descargan mercancía. Es el centro de distribución de productos agroalimentarios más grande del país, tan sólo aquí se comercializa el 30% de la producción nacional de frutas y hortalizas, muchas de ellas almacenadas en las más de 1,800 bodegas de este sector del mercado. El flujo de dinero que se maneja es asombroso, pues el valor anual de la operación comercial es de alrededor de 9 mil millones de dólares, superado sólo por las operaciones de la Bolsa Mexicana de Valores. Por lo mismo, es aquí donde se definen y fijan los precios de los productos para el resto del país. Al día intervienen en promedio 500 mil personas que acuden para compras de mayoreo y menudeo, y en ciertas épocas del año la cifra incrementa considerablemente.

La Central de Abasto fue inaugurada en los ochenta porque la Merced ya no tenía la capacidad para albergar tantos productos. De acuerdo con la Unión Mundial de Mercados Mayoristas, es el centro de suministro de alimentos más grande del mundo. El movimiento es impresionante los 365 días del año; hay bodegueros, marchantes, camioneros, taqueros y diableros que avisan su paso con “ahí va el golpe” mientras recorren los pasillos a gran velocidad para despachar los productos.

El mercado se divide en ocho sectores: frutas y legumbres, flores y hortalizas, abarrotes y víveres, aves y cárnicos, envases vacíos, área de subasta y de productores, bodegas de transferencia, y zona de pernocta. Aquí se encuentra de todo, productos de todos los estados de la República Mexicana y de más de 15 países. Para comprar al menudeo es posible hacerlo en la nave IJ, donde los pasillos miden 1 kilómetro.

Para generar conciencia social y estimular el sentimiento de pertenencia de los más de 90 mil trabajadores de la central, se han intervenido algunos de sus muros, dando trabajo a más de 20 artistas urbanos y convirtiendo al exterior del mercado en un importante espacio dedicado al arte urbano.

Ubicado en: Eje 6 Sur, Área Federal Central de Abastos, 09040 Ciudad de México.

Especialidad: mercado mayorista de frutas y verduras.

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