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Arte

Solid Red, la obra de Shuli Sade en la galería ETHRA

Shuli Sade es una artista israelita que reside en Nueva Yorkd desde hace ya varios años.  Su obra se desarrolla a través de distintas disciplinas como la fotografía, el video, el dibujo, la escultura, la instalación, la realidad aumentada y el arte público.
Ha participado en diversas exposiciones a nivel internacional, así como realizado
intervenciones de arte público, como la que creó recientemente en los jardines
de Montefiore. Ha recibido varios reconocimientos y estímulos por su trabajo, como la beca de la Fundación Pollock Krasner en 2014.
El pasado primero de febrero se inauguró en Galería Ethra (Londres 54, Col. Juárez) la primera exposición indivual de Sade titulada Solid Red y en la cual se pueden apreciar las obras fotográficas modificadas de forma digitial.
Para la exposición de, Sade visitó la Ciudad de México e hizo una selección de los
edificios más imponentes de la capital: Torre Reforma, Torre Diana y la Torre Mayor. Después, subió a la cima de éstos y tomó fotografías panorámicas de los
paisajes que ofrecen aquellas alturas. Posteriormente, la artista intervino las
imágenes y estudio cuidadosamente cada una de ellas para apropiarse de su contenido y generar obras con un carácter único.
La exposición puede ser leída como un homenaje a la Ciudad de México, estableciendo diálogos e intercambios culturales. El trabajo de Sade rescata de
manera conceptual el color rojo de en una de las obras centrales de la muestra y que le da el nombre a la exposición
Los Pantone 193 c y 186c son tonos rojos que están presententes en la banderas de México y Estados Unidos. DE eta manera, se nos invita a entender y celebrar las similitudes, asi como las relaciones cambiantes entre los países mencionados, respetando sus diferencias y bsucando el bienestar a través de la conversación.
Clásico DMX tuvo una entrevista con ella y esto fue lo que resultó.
Elizabeth Rivera: Muchas gracias por recibirnos Shuli. Cuéntanos un poco de la exposición.

Shuli Sadé: Esta es la primera pieza y su título es Solid Red. El estado sólido es verdaderamente el elemento más fuerte. Es decir, no es agua, gas o aire. En este sentido, quise que se viera el color rojo de esta obra como algo sólido, fuerte, y lo cual se transfiere de forma conceptual a la fuerte relación entre nuestros países.  Esta pieza está hecha a partir de 185 azulejos de cerámica impresos de forma digital. Se puede ver que estos pequeños trozos forman dos figuras, el Empire State Building de Nueva York y la Torre Latinoamericana de la Ciudad de México. En una primera instancia es difícil verlas pues sólo se notan los pixeles ya que mi trabajo está basado en los datos. Yo me acercó mucho a la fotografía, hago acercamientos a gran escala hasta que es posible ver los píxeles. Si se observa desde cierto ángulo, se pueden ver muy claramente ambas torres.

Elizabeth Rivera: ¿Esta pieza fue concebida para verse de esta forma o su intención original era que estuviera en posición vertical?

SS: Para esta exhibición la pensamos así, de forma horizontal sobre el piso. Sin embargo, te permite jugar con el montaje. Lo más importante para mí fue ver las semejanzas entre las dos torres y eso me hizo crear esta obra. Ambas fueron construídas durante el auge del art decó, con 15 años de diferencia entre ellas. Veo muchas similitudes. Las dos torres fueron símbolos de las ciudades hace 40 años. Estoy usando el rojo de la bandera norteamericana y el de la mexicana tratando de mostrar la simbiósis o la armonía en la que se conjugan los píxeles y la relación que debe haber entre nuestros países.

ER: Tu trabajo tiene que ver mucho con la memoria. En este sentido, ambas torres juegan un papel muy importante en eso, en el relato histórico de una ciudad.

SS: En el sentido arquitectónico, sí. Sin embargo, mi obra va más allá en cuanto a que trato de extraerle la memoria a la fotografía original. Le quito mucha información a la imagen para crear estas imágenes pixeleadas. Esto se parece mucho al funcionamiento del cerebro y cuando la memoria se va perdiendo. Está en juego el cómo sustraigo la información, los píxeles y lo que resulta es una nueva imagen. Hacer uso de la fotografía como herramienta creativa es otro nivel de memorización. Lo que se puede ver en muchas de mis piezas es el dato, lo que queda después de remover casi todo de la fotografía original.

ER: La obra me hace pensar en los procesos neurológicos….

SS: Sí, justo hemos estado teniendo aquí en la galería largas conversaciones sobre la neurología y el cerebro. De hecho, colaboro con un neurocientífico en las cuestiones físicas del cerebro. Me siento muy atraída hacia la combinación de lo físico-digital y de cómo el cerebro se parece a una gran ciudad. El hecho de que yo tomé mis fotografías desde las alturas me permite observar a la ciudad como se observaría una rodaja de muetra del cerebro. Mi obra Shades of Red gravita de la primera. Es de madera y completamente hecha a mano. Uso los mismos tonos de rojo que en la anterior. Con 32 paneles uno puede ir viendo que la sombra va cambiando poco a poco. Es una pieza muy meditativa, al mismo tiempo que es una reflexión pacífica de lo que puede existir entre ambos países.

ER: ¿Esta exhibición fue pensada particularmente para la Galería ETHRA?

SS: Sí, completamente, y para México. Luego de varias conversaciones con la galería, en Mayo del año pasado vine a tomar fotos de la ciudad desde la altura de varias torres: Torre Diana, la Latinoamericana, Torre Reforma, Torre Mayor. Así pude obtener la verdadera sensación de la ciudad desde las alturas y con esa información comencé el proceso.

ER: Tu obra, y en especial esta, me hace pensar mucho en lo que se habla en los libros de Walter Benjamin. La ciudad, el paseante…

SS: Sí, Benjamin es uno de mis héroes. Tengo todos sus libros.  ¡Qué hermosa referencia! Sí, mi trabajo tiene mucha influencia de él. De hecho tengo una pieza que se titula Arcades (pasajes). Es fantástica.

ER: ¿Todas las obras que vemos en la exposición son fotografía?

SS: Sí, todas parten de la fotografía, aunque también uso diferentes medios. En mis piezas no verás la fotografía per se, sino algo más.

ER: ¿Encuentras similitudes entre Nueva York y la Ciudad de México?

SS: Sí, las ciudades hoy en día se parecen mucho entre ellas, sobre todo las grandes urbes. Ya sea Londres, N.Y. o la Ciudad de México, todas comienzan a parecerse en algún punto, especialmente aquellas que pretenden ser autosustentables pues comienzan a utilizar la misma infraestructura. Hay algo que sucede en ellas. Sin embargo, sí tengo que decir que la Ciudad de México tiene una personalidad muy particular debido a sus colores, los cuales son muy únicos.

ER: En tu obra también se puede ver el concepto de la huella.

SS: Sí, yo les llamo marcas. En realidad lo que hace un artista es marcar espacio en el tiempo. Así que sí, de eso se trata. Además, también tiene que ver con la energía pues voy más alla de la arquitectura, a un espacio donde radica el aura- por llamarlo de alguna forma- del lugar.

ER: Es interesante que trabajes con las nuevas tecnologías pues muchas personas podrían argumentar que éstas tomarán el lugar de la memoria. Es decir, ya no será necesario recordar porque una máquina podrá almacenar esos recuerdos.

SS: Sí. Yo por mucho tiempo use cámara análoga. Yo misma revelaba e imprimía todas mis fotografías. La verdad es que no quería mudarme a lo digital pero cuando tuve que hacerlo comencé a disfrutarlo y a aprender. La memoria y el almacenaje se convirtió en otra cosa. Mi trabajo tambien cambió. Así que veo a lo digital como algo muy bueno, además de que me llevó a trabajar distintos medios. Mi obra ahora se mueve entre lo digital y lo impreso, y de esta forma está inclusive generando un nuevo lenguaje.

ER: De hecho, se podría decir que este cambio te permitió reconfigurar las ideas de lo que te rodea.

SS: Me encanta la palabra “reconfigurar”. Es un gran concepto porque engloba también el de “rejuvenecimiento”.

ER: ¿Crees que tu trabajo tiene que ver con la generación de metadatos?

SS: Sí, es más tengo una obra en video que se titula así. Por supuesto, tiene todo que ver pues mi trabajo tiende a ir al centro, al núcleo. La fotografía es el dato original mientras que los píxeles o marcas son esos metadatos que sobrevienen al acercamiento. En cuanto a esto, recuerdo que cuando viene por primera vez a la Ciudad de México, lo que más llamó mi atención y me inspiró fue el color. Es algo único y me comunicaba cosas más allá de lo obvio. Cuando uno es extranjero en un lugar, se reciben las cosas de una forma distinta. Se puede ver más allá. Incluso hice un diagrama de todos los colores que observé. Lo llamó el diagrama mexicano. En este proyecto usé algunos de esos colores que me saltaron a la vista por primera vez.

ER: ¿Crees que las personas que visiten la muestra podrán ser capaces de comprender lo que quieres comunicar?

SS: Sabes, cada quien puede obtener una cosa distinta. Ya con el simple hecho de que acudan a una galería me siento satisfecha. Más allá de que si el que la visite tenga estudios en arte o no, lo que me interesa es que se lleven algo con ellos, lo que sea. A lo mejor algunos sencillamente reconocen su ciudad y nada más. Eso para mi es lo importante. Quiero que la disfruten y se lleven algo consigo. Si les interesa mi trabajo, entonces ya pueden adentrarse más a él. Mis obras hablan de la reconfabulación, la reconstruccion de una memoria. Muchos de los que vengan a ver mi obra transitarán ese proceso. Llenaran los vacios entre memorias y recuerdos.

No dejes pasar la oportunidad de visitar esta exposición en la Galería Ethra.

Galería Ethra

Londres 54, Juárez

Teléfono:55 5514 2510

Página Web:http://www.galeriaethra.com/

 

 

 

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Sobre el autor

Vive en una ubicación no revelada y desde ahí trabaja en algunos proyectos
que prefiere mantener en secreto. Escribe para poder sobrevivir el caos y la
nostalgia de su vida diaria. Es maestra en Arte y ahora considera qué tal vez
sea necesario tener otro título para guardarlo en un librero. Le gustan los
perros, ama el cine y la música. Hasta hace poco tiempo entendió que la vida no tiene sentido y desde entonces es muy feliz y vive cada día como si fuera el último. Seguirá escribiendo hasta que las luces se apaguen.

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