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Hay muchas cosas que uno puede imaginar cuando te hablan de un Steakhouse; probablemente la carta, el tipo de ambiente o los comensales que van, así como el tipo de reuniones o convivios que pueden llevarse a cabo en el lugar. Todos podemos tener una idea, pero nadie realmente puede soñar con lo que es vivir una experiencia en este delicioso restaurante ubicado en la zona más concurrida de Polanco, en Tennyson esquina Masaryk.

El STK es un restaurante que cuenta con sucursales en todo el mundo, y es que su concepto a resignificado la anterior idea de steakhouse. Con restaurantes en Nueva York, South Beach, Orlando, Chicago, Atlanta, Denver, Los Ángeles, Las Vegas, San Diego, Toronto, Londres, Ibiza, Dubái y Milán, la reciente inauguración de la sede en la Ciudad de México ha causado furor y mantiene sus reservaciones topadas todos los días.

El lugar tiene una decoración tipo night club pero con lujoso mobiliario y una estupenda terraza. También cuenta con un salón privado para festejos o reuniones que prefieran esa comodidad. Tiene una barra espectacular y manejan una mixología impecable, indispensable para el concepto.

Pero sin duda su mayor virtud, y vaya que hasta el momento solo hemos enumerado de estas, es su carta. Hay de todo, desde suculentas entradas, maravillosas ensaladas, manjares al grill y, por supuesto, sus cortes, un verdadero placer para los puristas de la carne.

Lo primero que probamos fueron unas Mini Burgers, con aceite de trufa, deliciosas. La cocción de la carne al punto hace justamente que sean jugosas y suculentas. Y aún con esa maravillosa primera impresión, comenzaron a desfilar una serie de espectaculares platillos aptos para los exigentes paladares urbanos nacionales.

Nos sirvieron, enseguida, una Tártara de Atún condimentada maravillosamente y que por su frescura es perfecta para arrancar con el festín, que continuaría con una ensalada fantástica, la de Coles de Bruselas, crudas y rebanadas, con manzana, arándanos, queso gouda de cabra y almendras. Y uno no creería que esta ensalada pudiera ser la gloria que es, sin embargo, cada crujiente mordida nos hacía querer seguir experimentándola hasta el final.

Así llegaron dos hermosos cortes de carne, al punto perfecto, un Porterhouse y un New York Steak, ambos añejados y con un sabor y consistencias inigualables, La textura excepcional de la carne no podría ser más jugosa y perfectamente acompañadas por el Puré de Papas Yukon y un Pudín de Elote Dulce, cremosos y llenos de sabor, pero suaves para no competir con los steaks.

Y cuando pensamos que esto no podía ser mejor aparecieron un trío de postres que se veían tan fascinantes como después comprobamos que deliciosos: una Chocolate Chip Cookie, gigante servida en skillet y con una bola de helado de vainilla como top; una Bag O’Donuts, que son crujientes donitas azucaradas preparadas al momento y acompañadas de salsas, ya sea de chocolate o de frambuesa; y un Duomo de Chocolate de Flor de Sal, que es un perfecto y balanceado mousse de chocolate amargo, ideal para las endorfinas y los chocolate lovers.

Definitivamente este es una de los Hot Spots de la ciudad, teniendo una singular oferta para todos los gustos y cada tipo de socialización, ya sea con colaboradores, bussiness, con amigos o en pareja, STK es un lugar adecuado, y especialmente bueno, para cualquier aventura.