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Arte

Tania Bruguera: hablándole al poder

Tania Brugera

Tania Bruguera (La Habana, Cuba, 1968) es una artista cubana de performance que
utiliza la acción para adentrarse de manera activa en el tecubarreno de lo social y
lo político. Estudió en la habana en la Escuela Elemental de Artes Plásticas 20 de
Octubre, en la Escuela de Artes Plásticas de San Alejandro, en el Instituto Superior
de Arte y posteriormente, en el Instituto de Arte de Chicago.

Ha expuesto en Documenta (Alemania), Bienales de Venecia y en el Tate Modern
(Reino Unido), Gallery PS1 (Moma, Estados Unidos), The New Museum of Contemporary Art (Estados Unidos), The Whitechapel Gallery (Londres), Zentrum für Kunst und Medientechnologie (Alemania), y Kunsthalle Wien (Austria).

Su obra le ha valido premios y reconocimientos como la Beca Guggenheim en el año 1998 (Estados Unidos), el Meadows Prize del 2013-2014 (Estados Unidos) y el Premio Príncipe Claus en el año 2008 (Holanda).

Para definir sus prácticas artísticas, Bruguera ha desarrollado conceptos como el arte de conducta con foco en los límites del lenguaje y del cuerpo confrontados a la reacción y comportamiento de los espectadores. En sus trabajos establece una directa relación con el público pues pretende sacarlo de su rol de pasivo contemplador de la obra de arte para convertirlo en activo cuestionador y participante.

Tania Bruguera, Destierro, 1998–99. Obsesiones, Habana, Cuba, 1998. Cortesía Studio Bruguera. Fotografía: Manuel Piña y José Alberto Figueroa.

Asimismo propone un arte útil que haga una transformación real a ciertos aspectos
políticos y legales de la sociedad. Sus obras generan momentos en los que se activan los pensamientos propios (lo que uno piensa u opina) en relación a la realidad inmediata donde confluye lo prohibido con lo permitido, lo aceptado con lo no
aceptado tanto política como socialmente. Estos momentos configurados desde la acción de un contexto artístico, pretenden constituirse como herramientas para proponer alternativas reales a los modelos sociales establecidos, generando obras esperanzadoras en el sentido de que otorgan el poder de cambiar las cosas a partir de la intensidad del aquí y el ahora.

Mucho de su trabajo interroga el contexto presente en su país natal, Cuba. En 2002 creó la Cátedra Arte de Conducta en La Habana y en 2011, creó la Asociación de Arte Útil como plataformas de encuentro e implementación de sus proyectos.

Las intervenciones de la artista, muchas veces, están pautadas también por una especie de crítica al papel del arte: sus performances tienen lugar en museos, pero lo que hay en ellas de diferente es el modo en cómo estas acciones se apropian del imaginario, de la escena y de las redes de poder de estos espacios institucionales
para de algún modo ironizarlos. Así, su obra gira entorno al poder y el control

Esta idea se puso en práctica en junio de 2008 en la Tate Modern, de Londres, donde el visitante era sorprendido por dos policias debidamente uniformados y montados a caballo, que conducían y controlaban – sobretodo controlaban – la visita del museo. La tensión instalada en el espacio estaba declarada y lo que incomodaba tenía un
nombre: Tatlin’s Whispers # 5.

Tania Bruguera, El susurro de Tatlin #5, 2008. UBS Inauguración: Live The Living Currency, Tate Modern, Londres. Fotografía: Sheila Burnett.

Bruguera crea contextos fuertes de desplazamiento y parece ser esta la mayor arma de
sus performances, es decir, se trata de la extrema aproximación de dos fuerzas que se rechazan. En otras palabras, la tensión consiste en el empleo de fuerzas que el espacio institucional no puede soportar, evidenciando y tornando posible así la imagen de las prohibiciones. De otro modo, se puede afirmar que Bruguera suspende las normas
del museo para remplazarlas en la escena por contratos de orden muy precarios, desafiando a la institución de modo asiduo al cuestionar hasta qué punto pueden llegar sus límites.

En 2011, la artista comenzó a trabajar en el Movimiento Inmigrante Internacional, viviendo con una familia de cinco inmigrantes ilegales y sus hijos en un departamento en Corona, Queens, para experimentar los problemas que encuentran al tratar de sobrevivir con sueldos bajos y sin seguro social. Este proyecto, patrocinado por el
Queens Museum of Art y la organización sin fines de lucro Creative Time, involucró un espacio en Nueva York que ofrecía talleres para inmigrantes, descubriendo que la mayoría de la gente que llegaba solicitaba clases de inglés o ayuda para encontrar trabajo o con temas legales. Este es un ejemplo del concepto de arte útil, proyectos de participación que existen en función a los participantes y sus necesidades.

En 2013, inició el proyecto Museo de Arte Útil en colaboración con el Queens Museum of Art y el Van Abbemuseum en Eindhoven. Este movimiento evolucionó en la Asociación de Arte Útil, creando una organización internacional con el propósito de promover este tipo de arte.

A finales del 2014 realizó un viaje a La Habana para realizar el performance Tatlin’s Whispers #6 que pretendía tener lugar en la emblemática Plaza de la Revolución, para que, micrófono en mano, los cubanos pudieran expresar sus opiniones sobre el futuro y su realidad. Como consecuencia de ello Bruguera fue apresada, junto a otros artistas
cubanos que participarían en él. El performance no llegó a efectuarse pero la noticia de su encarcelación acaparó la atención de la prensa internacional y desencadenó el movimiento Un día para Cuba, así como la campaña Yo También Exijo, luego de las declaraciones de Raúl Castro y Barack Obama a favor de restaurar relaciones
diplomáticas.

En marzo de 2016, inauguró INSTAR (Instituto de Artivismo Hannah Arendt) en La Habana con una lectura colectiva del libro de Arendt, Los Orígenes del Totalitarismo. Ese mismo mes comenzó una campaña para recaudar fondos para el instituto. La misión del espacio es crear una plataforma institucional en la cual los cubanos puedan informarse sobre sus derechos civiles, promuevan discusiones críticas e informadas y
formen parte de un espacio alternativo donde personas con diferentes posiciones políticas puedan trabajar juntos para construir un ambiente democrático.

TB
Tania Bruguera, Escuela de Arte Útil, 2017–a la
fecha. Vista de instalación, Tania Bruguera:
Talking to Power / Hablándole al Poder, Yerba
Buena Center for the Arts, San Francisco, 2017.
Cortesía Yerba Buena Center for the Arts.
Fotografía: Charlie Villyard.

Tania Bruguera: Hablándole al Poder, actualmente en exhibición en el Museo
Universitario Arte Contemporáneo, presenta por primera vez todos los trabajos a largo
plazo que la artista política inició entre 1985 y 2017 y que buscan transformar el efecto
emocional y simbólico del arte hacia la eficacia política. El resultado son proyectos de arte que toman la forma de movimientos sociales, periódicos y escuelas e incluso en la provocadora autonominación de Bruguera para las elecciones presidenciales de Cuba de este año.

Para la exposición, la cubana actualiza y desarrolla los conceptos centrales que permean su obra: el artivismo, un término que fusiona arte y activismo para sugerir que el arte puede cambiar nuestros hábitos políticos, y el concepto del arte de conducta (o arte que cambia comportamientos).

La muestra rastrea la evolución y práctica de estas ideas, empezando con Homenaje a Ana Mendieta (1985-96), donde Bruguera reconfiguró ciertas obras de Mendieta para situarla en el contexto cultural e imaginario artístico cubano de los ochentas. El recorrido continúa con Memoria de la Posguerra I, II, y III (1993/1994/2003), en donde Tania creó un periódico independiente como obra de arte en colaboración con artistas
y críticos contemporáneos viviendo en Cuba y en el extranjero. Movimiento Inmigrante Internacional (2010 – a la fecha) es un movimiento sociopolítico iniciado por la artista que ha creado un centro de comunidad por inmigrantes, y The Francis Effect (2014 – a la fecha) una campaña política pidiendo al papa Francisco que extienda la
ciudadanía del Vaticano a todas las personas indocumentadas en el mundo. Otros proyectos incluyen #YoTambienExijo (2014 – a la fecha), una plataforma civil que promueve de manera pacífica los derechos civiles, políticos, económicos y culturales en Cuba.

A partir de la serie performática Homenaje a Ana Mendieta, la obra de Tania Bruguera comenzó a conocerse internacionalmente. Fue un extenso período de deconstrucción y mimesis analítica. Desde el punto de vista de la práctica artística, este trabajo fue la experiencia que le permitió a Bruguera consolidar la práctica del performance
y la instalación, asumiendo en estos dos toda aquella experiencia anterior conocida por la crítica como arte del cuerpo. También, introdujo a Tania en aquellos elementos del feminismo, el espiritualismo y el ritual. Por esta razón, se dio a la tarea de estudiar aquellos elementos simbólicos que sustentan la obra de Mendieta, sobre todo
aquéllos del poder de la hembra: la sangre, el agua, las piedras y el desnudo, entre otros.

En este extenso trabajo, Tania ha recorrido el camino desde la apropiación a la recreación, y viceversa. Desde Rastros Corporales -donde Mendieta arrastra sus manos llenas de una mezcla de sangre de animales y pintura roja sobre una pared- hasta las series Siluetas, donde incorpora su cuerpo a la naturaleza, Tania las recrea permaneciendo acostada como un cadáver mientras su cuerpo simula estar sometido a la cremación. La desnudez femenina, la fascinación por la sangre como “algo poderoso y mágico” y el intento por convertirse “en extensión de la naturaleza”, al decir de Mendieta, serán símbolos que acompañarán a Tania a lo largo de su obra.

Pero, más allá de la apropiación, del pretender terminar una obra inconclusa y de encontrar puntos en común, esta pieza terminó convirtiéndose en una reflexión en torno al proceso de migración forzosa que sufría Cuba. “Lo que comenzó como un
sencillo homenaje” -afirma Tania- “fue tomando otras connotaciones cuando a finales de los años ochenta comenzó una migración casi masiva de los artistas cubanos. Todos ellos empezaron a desaparecer. Toda la energía estaba localizada alrededor de la salida de Cuba. Ana había estado en la búsqueda de la Cuba que había perdido, yo estaba en la búsqueda de lo que Cuba estaba perdiendo”.

Memoria de la Postguerra es la segunda gran serie de performance que elabora la cubana con un marcado carácter ideológico-social. La pieza se inicia en 1993, en medio de un contexto cultural que tiene un denominador común: la migración masiva de artistas plásticos hacia el extranjero. Este éxodo formó parte de la llamada diáspora de la cultura cubana, que ya era histórica y que se había iniciado en los años sesenta, con la
radicalización de los presupuestos ideológicos de la Revolución Cubana.

Este desplazamiento provocó lo que algunos llamaron el doble exilio: el de los que se fueron y el de los que se quedaron, e impregnó una sensación de vacío cultural a los espacios de exposición, debate y publicación, los cuales se redujeron considerablemente. Memoria de la Postguerra nace entonces como una propuesa de reanimación cultural y de encuentro. Es una obra que con un formato de periódico jugaba con la ilusión de ser real, intentando crear un espacio donde testimoniar la situación de las artes plásticas cubanas, así como el espacio físico y social en que ésta se desarrollaba. Allí se dieron cita escritores y artistas (tanto los que emigraron
como los que se quedaron en Cuba) con ensayos, reportajes, testimonios, ilustraciones, dentro de una amplia propuesta de secciones típicas de la prensa diaria: deportes, noticias nacionales e internacionales, horóscopo, cartas al editor, anuncios o comerciales, clasificados, estado del tiempo, cultura y sociales pasando por una amplia
gradación en el ejercicio de la crítica. Tres ediciones tuvo esta obra-periódico: la primera en 1993, la segunda en 1994 y la tercera en 1999.

Además, dentro de la serie, y con el título Estadística, Tania fabricó durante cuatro meses una bandera cubana de carácter funerario realizada con el cabello de diversas personas, ejemplo del objeto-símbolo que acompañará a muchas de sus posteriores instalaciones. Este trabajo inició y consolidó dos elementos base en la trayectoria artística de Tania, primero, el acentuado carácter ideológico-social que prefigura al arte como un espacio de investigación de la realidad, y segundo, una significativa apuesta por la obra de arte de naturaleza colectiva.

En The Francis Effect Bruguera trata nuevamente el tema relacionado con la
inmigración pero dirigiéndose directamente al Papa. “El efecto Francisco”, el cual debutó en el Museo Guggenheim como parte de “Bajo el mismo cielo”, es un proyecto que consiste en reunir miles de postales que le suplican al Papa que convierta
a la Ciudad del Vaticano en un refugio para inmigrantes indocumentados.

The Francis Effect
Tania Bruguera, The Francis Effect [El efecto Francisco], 2014–a la fecha. Vista de instalación en la exposición, Tania Bruguera: Talking to Power / Hablándole al Poder, Yerba Buena Center for the Arts, San Francisco, 2017.
Dirigido a combatir la cultura de la indiferencia, este proyecto apela al Papa para que ejerza su poder como líder político al tiempo que convierte una acción colectiva de petición, con cerca de 15000 postales firmadas, en una forma de performance duracional. La postal muestra la figura del supercontinente Pangea, que simboliza un mundo que era y puede ser de nuevo la declaración de que la dignidad no tiene
nacionalidad.

Bruguera espera obtener una reunión con el Papa, lo cual consideraría la culminación de este trabajo. Su objetivo es que mediante esta reunión, él reconozca que su obra artística se corresponde con su agenda pública, y espera que puedan discutir y compartir inquietudes sobre la justicia social. Sin embargo, Brugera está consciente de
que lograr esto es bastante complejo en cuanto a la cuestión legal. El Estado del Vaticano es una micro-nación donde está en vigor una de las más viejas, complejas e incluso extrañas legislaciones.

Es una prueba sobre cómo la creación de leyes funciona como una estructura discursiva que responde a las condiciones presentes y cambia de acuerdo a las necesidades de los ciudadanos. Tania sabe que, en el caso de la legislación del
Vaticano, el Papa no tiene poder para conceder la a ciudadanía inmigrantes indocumentados de todas partes del mundo. Así su obra es un ejercicio de reflexión que pretende ciertos resultados más allá de los deseables.

La exposición estará abierta al público en el Museo Universitario Arte Contemporáneo,
MUAC (Insurgentes Sur 3000, Centro Cultural Universitario) hasta el 9 de septiembre en las salas 4, 5 y 6.

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Sobre el autor

Vive en una ubicación no revelada y desde ahí trabaja en algunos proyectos
que prefiere mantener en secreto. Escribe para poder sobrevivir el caos y la
nostalgia de su vida diaria. Es maestra en Arte y ahora considera qué tal vez
sea necesario tener otro título para guardarlo en un librero. Le gustan los
perros, ama el cine y la música. Hasta hace poco tiempo entendió que la vida no tiene sentido y desde entonces es muy feliz y vive cada día como si fuera el último. Seguirá escribiendo hasta que las luces se apaguen.

(1) Comentario

  1. Avatar

    ¿Puedes aportar mas informacion?, ha sido Genial encontrar mas informacion sobre este tema.

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