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Cultura

The Bookshop. El pequeño gran tesoro de la Ciudad de México

De entre los secretos mejor guardados de la Ciudad de México, está The Bookshop (Matías Romero 425 Col. del Valle). Clásico DMX tuvo la oportunidad de platicar con sus dueños y en esta nota te platicamos todo sobre ella.

El proyecto de The Bookshop inició, en el 2011, con la idea de comercializar libros en inglés de carácter técnico para universidades, laboratorios, institutos de investigación y empresas.  ¿Por qué técnicos y en inglés?  Sucede que los estudios y las novedades del desarrollo en ramas como la  ingeniería, medicina, mecatrónica, robótica y normas técnicas, se publican en inglés y tardan entre uno y dos años en hacer la traducción al español. La idea de tener lo más reciente por parte de las universidades e institutos crearon una necesidad de importar esos títulos de forma rápida y eficiente. Es a partir de esto que The Bookshop encuentra un nicho poco explorado y comienza su éxito.

Javier Escalera, quien fundó The Bookshop junto con su esposa Fernanda González, se introdujo al negocio de venta de libros cuando trabajó medio tiempo en una pequeña librería mientras estudiaba ingeniería civil. Al principio fue una forma más de sufragar sus gastos de vida universitaria pero poco a poco se fue aficionando y tomándole el gusto al oficio de librero. Ese empleo lo llevó a darse cuenta de las diversas necesidades de los lectores. “Hay quienes entran a una librería y no les gusta que les pregunten si se les puede ayudar en algo.   También existen tipos de clientes que están ávidos de introducirse al mundo de la lectura y no saben qué leer.   Supongo que ese trabajo de medio tiempo me llevó a tener un buen ojo para el lenguaje corporal de los clientes y saber cuándo y cómo atenderlos” –nos cuenta Javier.

Al principio la idea era abrir la librería para todos aquellos investigadores, doctores y compradores de libros técnicos, para que se acercaran y distinguieran el espacio como uno para la distribución de ese tipo de libros.   A partir de ahí se dieron cuenta, casi de inmediato, que si seguían por ese camino les llevaría mucho tiempo posicionarse en el mercado de las librerías exitosas.   El primer local donde abrieron -sobre Gabriel Mancera – estaba en el corazón dela ubicación de muchas escuelas bilingües de gran prestigio.  Javier recuerda que al mes y medio de haber abierto –durante el mes de Julio- entró un pequeño grupo de madres a la librería y pensó que seguramente venían sólo a curiosear, pero no fue así. Llegaron todas juntas a preguntar si vendían libros de texto para una primaria que se localizaba a unas cuadras.   “Estábamos comenzando” –dice– “y pues al cliente lo que pida. No podíamos negarnos.”

De esta manera el mercado los fue orillando a dejar un lado libros técnicos y fueron incursionando en el mundo de los libros de texto escolar.  Si bien saben que para este tipo de libros existe un corto periodo de ventas, el mismo es muy fuerte y es el sustento de la librería pues esa temporada de ventas escolares es la que la mantiene todo el año.  Son tres meses de trabajo intenso y el resto del año se enfocan en la “curaduría” de la librería. Es decir, tratamos de tener en exhibición títulos con ediciones limitadas para todo tipo de público.  Desde libros muy vistosos estilo pop-up para niños hasta ediciones de arte autografiadas, por ejemplo, por Tim Burton.

Sin lugar a dudas, The Bookshop se ha convertido en un referente para la distribución de libros de texto escolar.   Incluso han llegado personas desde el Estado de México a que se les surta su lista escolar y pedidos por correo electrónico de diversos estados de la República. El siguiente reto es hacer de la librería una franquicia o abrir una sucursal en otra zona para lo cual están abiertos a propuestas de inversionistas interesados.

Por otra parte, la librería se ha nutrido de un sector del público que le interesa leer las obras en su idioma de origen.  En este caso el inglés.   Incluso, muchos estudiantes de la facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en especial de la carrera de Letras Inglesas, se han acercado a nosotros con el propósito de distribuirles los libros que estudiarán a lo largo de su carrera universitaria. Esto nos ha permitido conocer mucha gente. Varios estudiantes de esta carrera han trabajado en la librería.   Eso nos viene muy bien porque su conocimiento sobre literatura inglesa es extraordinario. Así fue que un año después de la apertura de The Bookshop, llegó a trabajar con él, Ana Carregha, quien desde hace tres años se asoció con Javier y es ahora la encargada y socia mayoritaria de la Liberia.

En entrevista, Ana nos contó que The Bookshop es una experiencia como pocas quedan en la Ciudad. El sentido de comunidad es muy importante para ellos, así como el trato personalizado. El cliente puede ir a la librería y pedir un título en específico y The Bookshop se encarga de traerlo de cualquier parte del mundo pues tienen tratos con distintas editoriales. Todo su personal está muy bien instruido en el ámbito de la literatura y puede ayudarte sin ningún problema e inclusive recomendarte libros a partir de tus gustos e intereses. Ana nos aclaró que desde la apertura han manejado novela gráfica pero es hasta ahora que también ofrecen una selección de comics, pues es un mercado que se está abriendo paso entre los intereses de sus clientes. Además tienen una increíble selección de libros didácticos infantiles para la enseñanza del idioma inglés. Por otra parte, están incorporando talleres y cuentacuentos para los niños, eventos que se anuncian por medio de sus redes sociales. ¡Está atento a ellos para que no te pierdas ninguno! Así, mientras tus hijos se divierten, puedes aprovechar y tomarte un café orgánico 100% mexicano y ponerte al día en tus lecturas.

The Bookshop está muy bien posicionada en el ámbito de libros de texto en inglés, y el mérito del éxito, Javier Escalera, se lo atribuye a las mamás pues se he dado cuenta que no hay mejor publicidad que la que va de boca en boca. Por otro lado, el cumplir en tiempo y forma con los pedidos, además de los precios, han sido clave en el éxito de la librería.  En la mayoría de los casos es mucho más barato que el costo que pagan directamente en los colegios u otras librerías. Otro punto esencial para el triunfo en este tipo de negocios es la perseverancia y la paciencia.

 

Al preguntarle a Javier qué ha significado para él este logro, nos dice que ha sido algo en conjunto y familiar. Fernanda, los padres de ambos, todo su círculo familiar e incluso algunas amistades, han sido pilares para el éxito de la librería. Sin dejar afuera por supuesto, a quienes han trabajado a lo largo de estos nueve años en ella.   El que sea un negocio del que se pueda vivir modestamente y que genere empleos, le da mucha satisfacción.

Elizabeth Rivera: ¿Puedes platicarnos algún momento memorable de The Bookshop?

Javier Escalera: Pues me vienen varios a la mente.  Algunos muy agradables y otros no tanto.  Hay uno en especial que recuerdo regularmente y no sé por qué. Hace cuatro años aproximadamente, un singular cliente –desaliñado, desgarbado y con acento ruso- hizo varios pedidos durante un par de meses de libros de matemáticas, física (mecánica cuántica, ondas gravitacionales, etc.), y en alguna ocasión se acercó a mí diciéndome que iba a tirar por completo la teoría de la relatividad de Einstein.  Me dijo que todo los estudios que había realizado este famoso físico alemán, y dábamos por hecho, estaban puestos sobre un castillo de naipes.  Me afirmó que acabaría por completo con esa teoría y por supuesto, revolucionaría el mundo y al universo tal y como lo percibimos.  Incluso me dijo que pondría en los créditos de su tesis a la librería por ser parte fundamental de sus estudios. ¡Obvio me emocioné! No sólo por los créditos si no porque hubiese sido una gran historia para mí y la librería.  De pronto, dejó de ir.  Aún hay algunos libros que encargó y no volvió por ellos.

ER: ¿Qué es lo que más disfrutas de ser dueño de una librería? Y ¿qué es lo que menos?

JE: Lo que más disfruto es conocer gente de la comunidad.  Vecinos y pláticas interesantes se dan en cualquier momento. Lo que menos, es paradójicamente, no poder leer. No da tiempo.

ER: ¿Cuál crees que sea el futuro para proyectos como The Bookshop?

JE: Pues creo que el futuro no es muy prometedor, sinceramente.   Librerías independientes están cerrando cada vez más en los Estados Unidos  e incluso centros comerciales cada vez tienen menos afluencia.  Cadenas de tiendas como Walmart, Macy´s, Sears están bajando la cortina para este mercado. Por otra parte, Amazon se expande cada vez más en diversos países. Las preferencias y el gusto por comprar on-line está de moda desde hace tiempo y sigue en aumento. Los negocios independientes y pequeños necesitan del apoyo de su comunidad para que puedan subsistir. Creo que la comunidad es parte fundamental para que los negocios independientes y pequeños puedan subsistir.  Pero para obtener de su apoyo también, creo que es necesario que el negocio tenga un producto u ofrezca un servicio que sea atractivo para la gente.  Algo distinto, algo que en el que se pueda identificar la gente y le guste hacerlo. Un incentivo fiscal no nos vendría mal, tampoco.

ER: Aprovechando que pudimos platicar contigo, ¿podrías recomendarle a nuestros lectores tres libros para leer este verano?

JE: Recomendar es difícil, pero sí te puedo mencionar los últimos que leí, contando el que le acabo de leer a mi pequeño hijo Mateo: Chana la rana y Juana la Iguana de Catalina Kuhne Peimbert, El solitario Atlántico de Jorge López Páez y The wit and wisdom of Mark Twain. A book of quotations de Mark Twain. Muy buenos todos.

The Bookshop

Libros en inglés

Matías Romero 425 Col. del Valle

Tel. 5611-0912

[email protected]

F: The Bookshop T: @TheBookshops IG: TheBookshopMX

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Sobre el autor

Vive en una ubicación no revelada y desde ahí trabaja en algunos proyectos
que prefiere mantener en secreto. Escribe para poder sobrevivir el caos y la
nostalgia de su vida diaria. Es maestra en Arte y ahora considera qué tal vez
sea necesario tener otro título para guardarlo en un librero. Le gustan los
perros, ama el cine y la música. Hasta hace poco tiempo entendió que la vida no tiene sentido y desde entonces es muy feliz y vive cada día como si fuera el último. Seguirá escribiendo hasta que las luces se apaguen.

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