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The Chamanas: Espiritualidad sin Fronteras

 

Esta mañana tuvimos la oportunidad de tener a The Chamanas en entrevista y photo shoot exclusivos para Clásico DMX. Ellos van a presentar su segundo álbum, titulado NEA, este viernes en un increíble concierto en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. Aquí les tenemos una parte de este gran encuentro, en el que nos platicaron de sus influencias, inicios, percepciones de la situación social del país y la vida en la frontera.

Mirna Calzada: ¿Cómo ha sido su experiencia en el tema de la industria musical? Hoy las disqueras son distintas, todo ha cambiado, el artista finalmente sí vende discos, pero es muy diferente; hay redes sociales, streamings o Spotify. Todos estos medios hacen que se tenga un acceso a la música mucho más fácil y global. ¿Cuál ha sido su experiencia -como banda intentando vivir de la música- con base a las nuevas tecnologías?

Fotografías: Rubén Márquez

The Chamanas: Sí somos una banda que está bien plantada en la actualidad. Sabemos que las redes sociales se han convertido en algo totalmente trascendental para hacer algo y para llegarle a la gente. Es cierto que le llegas a quien qué quieres que te vea, pero existe la otra, a quien buscas gustarle con tu música. Creemos que antes si se establecían contratos y todo eso. Ahora es un trabajo un poco más individual e independiente. No pasamos por alto la importancia de lo que es una plataforma como Spotify, la cual nos ha llevado a lugares como Turquía. De entrada, se llega a otros países sin siquiera visitarlos. Las redes sociales y las plataformas digitales de audio van de la mano con The Chamanas. Este proyecto está muy involucrado con todo lo digital y social.

M: ¿Qué tan difícil es sobrevivir económicamente como banda cuando se tienen todos estos accesos gratuitos?

TheCh: De manera independiente creemos que más que vivir de esto, ahora todos estamos bien conscientes de que, aunque tenemos un tipo de honorario, sabemos que tiene que invertirse en el proyecto. El chiste es volver a hacer crecer el proyecto volviendo en lugares donde ya fuimos, meterle más promoción, fondos a las redes sociales o invertir en los traslados. Estamos conscientes de que es importante tener un budget que nos puede rescatar de alguna situación. Todos invertimos nuestro tiempo y dinero, y lo que se invierte por parte de la banda entra otra vez a promoción.

M: Así como es muy benéfico todo el tema de las plataformas digitales que los llevan a lugares a los cuales no sería tan fácil llegar, éstas también tienen una segunda cara que es que hay una competencia muy importante. ¿Cómo ha impactado esto en su agrupación?

TheCh: Nosotros encontramos esto que mencionas en el ejemplo de la fotografía. Ahora mucha gente con Instagram, por ejemplo, le permite a quien sea sacar buenas fotos por el simple hecho de saber manejar bien los filtros. Lo que es realmente tomar una buena foto se ha demeritado. Lo mismo pasa con la música. Así que este tipo de competencia hace que te esfuerces más para hacer un trabajo más lleno de pasión y sentimiento que te impulsa porque sabes que el día de mañana puede salir un grupo que puede ocupar tu puesto. Uno tiene que ir creciendo conforme va creciendo la oferta de música.

M: Ustedes son del norte. ¿Cómo lograron esta fusión cultural entre la música mexicana y la estadounidense? Fusión que los ha hecho crear un sonido muy característico y muy fronterizo.

TheCh: Desde el principio del proyecto, hace cuatro años, un par de nosotros trabajábamos en un estudio llamado Sonic Ranch y ahí practicábamos canciones junto con otros artistas. De pronto venían músicos de México o de algunas partes de Estados Unidos al estudio a pasar una temporada y a aprender un poco de producción. Con ellos practicábamos, cada uno traía su estilo. Nosotros experimentamos todo el tiempo. Tenemos influencia de ranchero, huapango y, por otra parte, de la música alternativa y el rock. Mezclamos las influencias de cada uno de nosotros. Fue muy divertido y al mismo tiempo algo muy serio. Nunca tuvimos expectativas de hacia dónde iría el proyecto y, de pronto, nos llegó la nominación al Latin Grammy. Con este segundo disco tratamos de mantener el mismo estilo y de seguir experimentando con los sonidos, técnicas de producción, composición y ahora con la integración de Paulina a la banda. En este nuevo disco se puede escuchar lo fronterizo y la evolución que hemos tenido como banda. El trabajo en nuestro primer disco no contaba con mucha experiencia en vivo. Ahora sí intentamos incorporar lo que sentimos durante una presentación en vivo, la energía del escenario.

M: ¿Cuáles fueron los momentos en los que se dieron cuenta que su banda estaba consolidada?

TheCh: Uno de estos momentos fue cuando nos presentamos por primera vez en la Ciudad de México, cuando le abrimos a Vetusta Morla en el 2015. Ahí nos empezamos a involucrar en otro nivel de oficialidad. Otro fue cuando gracias al estudio de grabación conocimos la forma en que se mueven las bandas, así como los ingenieros y los productores. El profesionalismo del que fuimos testigos fue algo que intentamos plasmar en todo el proyecto en general. Hicimos muchas amistades dentro de la industria musical nacional e internacional. Trabajamos con muchos artistas importantes como Natalia LaFourcade, Zoé, Intocable, entre otros. Otro de esos momentos fue con Portugal. The Man, cuando nos invitó a colaborar con ellos haciendo un cover de una canción de ellos. Una invitación por parte de un grupo de las grandes ligas fue muy importante para nosotros. Igualmente, al inicio de este proyecto, un artista de Austin, Texas llamado David Garza escuchó nuestros primeros demos y nos sugirió tocar en vivo. Comenzamos a sentir el interés y la presión de otras fuentes para que continuáramos creando.

No te pierdas la entrevista completa en nuestra edición impresa de Clásico DMX en el mes de septiembre.

 

Mirna Calzada

Sobre el autor

The Boss.

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